Han sido muy plurales y diversas las formas de violencia de las que se han valido los Estados durante largos años en el contexto del conflicto político de Euskal Herria. Son, por lo tanto, igual de plurales y diversas las víctimas que estas violencias han generado.

Tratar de enumerar cada una de ellas es una tarea de enormes dificultades, pues cada una de las vidas humanas que de una manera u otra han sufrido las consecuencias del conflicto en sus carnes puede (y debe) aportar un matiz diferente sobre la violencia vivida.

Aún y todo, observar el número de personas muertas, heridas y torturadas, puede ofrecernos una fotografía lo suficientemente aproximada de la realidad vivida.

Torturas

4113 son, por lo menos, los casos de torturas sufridos por 3415 personas, según el informe sobre la tortura en la CAV. Además, el informe cita que “estas cifras se encuentran por debajo de la dimensión real de afectados”.

Por otra parte, la Fundación Euskal Memoria, en su Informe de Investigación contra la Tortura en Euskal Herria, habla de 5.657 casos de tortura verificados a 4.643 personas.

Oficialmente reconocidas: 31 víctimas (0,9% del total)

Solo un número insignificante de las denuncias judiciales interpuestas han obtenido una sentencia condenatoria (el resto han sido archivadas): 31 personas han sido consideradas como “víctimas de la tortura” por sentencias judiciales. Se trata, por lo tanto, de menos del 0,9% de los casos (fuente: Informe sobre la tortura en la CAV). El Estado Español ha sido condenado en 12 ocasiones por violación de los tratados que prohíben estas prácticas.

Por otro lado, los testimonios de tortura y malos tratos de 72 personas (de entre los años 1960 y 1978) han sido reconocidos por el Decreto 107/2012 de la CAV.